lunes, 28 de agosto de 2017

Gato Negro

Su castillo de cristales de cuarzo, se enciende
mostrando la delicia que los de afuera juran posee su dueño.
Mientras la voz 
oculta, secreta, fiel y conocedora del jardín 
se quita el velo con un grito 
                  (sin nudos)
y va, y dice y maldice: 
ando perdida en algún sueño sin rosas, ni claveles, ni al menos margaritas. 
Gato negro, bienvenido, eres una superstición real. 









 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Aplauso

Primero me hicieron inocente, luego me hice tonta.  Después me convertí en una pequeña dictadora  que de nada sirvió porque nos convert...